EDITORIAL DEL AUTOR 01/04/2002
CONTRATO DE SOCIEDAD (2)

PROTOTIPOS de Contrato

Observación previa.

El Contrato de Sociedad está condicionado a la ejecución del Proyecto de “globalizarlavivienda”. Este Proyecto, definido en la página Web, es el único que genera los recursos suficientes para financiarlo. Por tanto, cuando me refiero a los aportes del Estado, éste sólo actúa como administrador de recursos existentes, suministrados por el sistema financiero que he descrito, autónomo y ajeno a los Presupuestos generales de la Nación. La globalización de la vivienda es la oferta concreta, real e inmediata que, como alternativa fiable, ofrezco a los movimientos antigloalizadores por ser la puerta de entrada a la globalización colateral del empleo masivo, de la sanidad, de la educación, de los fondos de pensiones, de la ayuda familiar, del desarrollo y de la lucha contra la pobreza. Para todas esas metas se necesitan ingentes cantidades de dinero que se consigue partiendo de la construcción de viviendas sin límite, autofinanciadas, es decir, con COSTE CERO para los Estados. Si este ofrecimiento cae en el vacío, todos esos grupos, asociaciones, movimientos, ONGs y organizaciones semejantes a las que me dirijo, fallarán en su estrategia, quedarán en evidencia y su credibilidad colectiva estará en entredicho, dejando al descubierto que en los líderes priman los personalismos prepotentes, operando en el mismo nivel los que exigen a gritos y los que no dan ni los buenos días.

Por tanto, en las distintas formas de asociación eventual del Estado con los trabajadores, considero cierto de que el Estado está en condiciones de suplir cuántos financiamientos se necesiten.

El Contrato de Sociedad puede iniciarse como sigue:

1. APORTES DEL ESTADO atendiendo la iniciativa de un grupo de trabajadores, financiándoles el 50 por ciento del valor de las inversiones y figurando provisionalmente como socio capitalista por el 50 por ciento restante, porcentaje a disposición de grupos capitalistas privados.

2. PROMOVER LA INICIATIVA PRIVADA aportando el 50 por ciento del capital social a favor de los trabajadores, que serán los titulares.

3. AMPLIACIÓN DE LAS EMPRESAS EXISTENTES mediante aporte igualitario de capital, en beneficio de los trabajadores.

4. ORGANIZACIÓN PRIVADA DIRECTA, por convenio entre empresarios y trabajadores.

5. ASOCIACIONES TRIPARTITAS ENTRE EL ESTADO, EMPRESARIOS Y TRABAJADORES, con rescate de la participación del Estado para convertir a la empresa al 50 por ciento de participación.

a) Colaboración de los trabajadores con el Estado como empresario

El fin del Estado no es convertirse en empresario pero hay momentos en que interviene directamente en la actividad económica. Este es el caso especial para iniciar una nueva forma de relación laboral.

Lo importante de esta nueva forma de contrato laboral, que lo denomino como la tercera vía, es que, con la intervención inicial del Estado, se busca la creación de una empresa tipo de carácter mixto, formada por el 50 por ciento de capital de los trabajadores, financiado inicialmente por el Estado, y el 50 por ciento restante lo aporta el Estado empresario, que participa eventualmente en la empresa como un socio más.

La Sociedad se constituirá con dos paquetes iguales de participaciones, cuyo capital nominal es aportado íntegramente por el Estado. Uno de los paquetes de participaciones será propiedad de los trabajadores, de todos los trabajadores sin excepción, teniendo cada uno de ellos en propiedad una cuota calculada por uno de los sistemas que se explican. El otro paquete de participaciones pertenece el Estado que las cederá a terceras personas al precio que corresponda. Los cesionarios no serán nunca los trabajadores.

El reintegro del capital financiado a los trabajadores se hará reservando anualmente un porcentaje de los beneficios hasta la cancelación del capital anticipado. No se calcularán intereses.

La Sociedad tendrá los órganos de dirección normales de las sociedades anónimas.

La vocación del Estado no es empresarial ni la de participar activamente en las nuevas Sociedades y, por tanto, procurará que cuanto antes los trabajadores y los empresarios privados unidos exploten con la mayor productividad y competitividad las actividades de la compañía.

b) Promoción de la iniciativa privada financiando el Estado el aporte del 50 por ciento de los trabajadores.

No deja de ser una variante del apartado anterior en que el Estado promueve la empresa o acepta la promoción propuesta por los trabajadores. Aquí la empresa nacerá como consecuencia de los estímulos generados por el Estado a favor de los inversionistas privados que se adhieran el sistema de la tercera vía.

Estos inversionistas ven en dicho sistema la forma de reunir sustanciosos capitales aportados por el Estado, siendo los trabajadores los principales beneficiarios. Para los inversionistas es una ventaja contar de antemano con la suscripción segura del 50 por ciento del capital de la sociedad y participar en una organización empresarial que promete una estabilidad en los costes salariales, una productividad superior a la de las otras empresas del sector, mayor competitividad de los productos que manufacturen, paz laboral y proyección de mayores beneficios. Para los futuros empresarios será un aliciente poder planificar una empresa a largo plazo, libre de las oscilaciones en la producción derivadas de conflictos laborales. Estos conflictos desaparecen porque no tienen razón de existir.

c) Ampliación de las empresas existentes

La ampliación de una empresa exige, como condición, que el capital se duplique. Esto debe ser así por el principio de igualdad de participación entre trabajo y capital. Se efectuarán nuevos aportes cuyos beneficiarios directos serán los trabajadores. El principio de igualdad de participación también se daría si el empresario cediese el 50 por ciento de su capital a los trabajadores, pero esta práctica no cabe en la tercera vía, por lo siguiente:

1. Si el empresario vende a los trabajadores la mitad de la empresa y éstos pagan con los préstamos recibidos del Estado, la operación no crea nuevos puestos de trabajo sino que representa sólo cambio de titularidad y el reembolso al empresario del 50 por ciento del valor de su empresa.

2. Se plantea el problema de valoración de los activos y de las reservas. No es lo mismo valorar dichos activos en liquidación que formando parte de una explotación dinámica. Igual ocurre con las reservas, que pueden o no estar materializadas. Por eso digo que debe ser una ampliación, equivalente a expansionar la empresa con la oportunidad inmediata de nuevas fuentes de trabajo.

d) Transformación de la empresa privada en empresa mixta por convenio entre empresarios y trabajadores.

Este es el caso más importante en la puesta en marcha de la tercera vía, porque apunta directamente a la actual organización del trabajo. Se trata de transformar una empresa con capital privado y contratos laborales corrientes, en otro tipo de empresa de composición mixta, en la que los trabajadores tengan el 50 por ciento de la propiedad de la compañía, propiedad adquirida por convenio con los empresarios. Se reemplazan los contratos laborales por el Contrato de Sociedad. El Estado no interviene directamente y sólo lo hará al establecer incentivos que hagan atractiva la transformación de la empresa.

Así como afirmo que la transformación de la empresa privada en empresa mixta es el caso más importante, también debo añadir que es el más difícil de concretarse, porque necesita ir acompañado de un cambio de mentalidad del empresario, difícil de conseguir. El convencimiento de la conveniencia de integrarse en la tercera vía, debe venir a través de la valoración de las ventajas que pueda reportar el nuevo sistema de trabajo. Es el interés particular que debe estar en la balanza y la certeza de conseguir ventajas sustanciosas.

e) Asociaciones tripartitas

Entre las combinaciones que pueden idearse en la organización de la tercera vía, está la colaboración del Estado?empresarios?trabajadores, cuando el capital necesario de explotación es elevado. En este caso, en lugar de que la sociedad esté formada al 50 por ciento entre trabajo y capital, se puede constituir la empresa con un tercio de participación para cada uno de los grupos..

El Estado no tiene interés alguno en conservar permanentemente su participación en la empresa. Esta participación es negociable a partes iguales por trabajadores y empresarios, para que la empresa mixta lo sea al 50 por ciento..

Mientras se conserve la condición básica de que los trabajadores de la empresa formen un grupo de participación del 50 por ciento en el capital social, pueden admitirse cuantas iniciativas, combinaciones y asociaciones sean capaces de proyectarse.

Próximo Editorial 10 de Abril 2002

CONTRATO SOCIEDAD (3)
Formas de participación

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Francisco Montaner


Globalizar la vivienda con coste cero