EDITORIAL DEL AUTOR 12/03/2004
Fiscalidad paralela y Unión Europea


El tema de la editorial anterior trataba de un sistema fiscal paralelo que permitía conseguir los recursos económicos suficientes para promover la construcción masiva de viviendas autofinanciadas. Se distinguían tres fases. En la primera se emitían Bonos con rendimiento muy superior a los normales en el mercado financiero, amortizables con el cobro de las hipotecas de las viviendas. Sólo se necesitaba coordinar los cobros con los pagos. En la segunda fase se emiten Bonos que se amortizarán con las retenciones de los impuestos sobre los intereses de la primera emisión, al tratarse de rentas de capital. De igual forma la amortización de la tercera emisión de Bonos se hará con las retenciones de impuestos de la segunda emisión. De esta forma dispondremos del valor neto de esas dos últimas emisiones sin ninguna clase de endeudamiento. Son ingresos autónomos que requieren una administración propia, separados totalmente de los Presupuesto generales del Estado.
En la página Web al proponer el sistema a la Unión Europea para generar cuantiosos ingresos para los presupuestos comunitarios en vistas a la integración de nuevos países a la UE, analizo las sucesivas emisiones de Bonos en cuanto a garantía, endeudamiento rentabilidad y la capacidad de los mercados financieros de absorber el volumen de Bonos que se emitirían. Todos los cálculos y detalles están en la Web. Los puntos principales son:

1. Los Bonos en euros emitidos por la UE ofrecen una garantía real por estar vinculados a deudas hipotecarias vigentes, que a su vez tienen la garantía del trabajo en empleos estables promovidos y garantizados por el mismo sistema. Si esto no fuese suficiente, como complemento tienen otra garantía real que surge de un novedoso sistema de financiación y acumulación de recursos económicos. La PRIMERA emisión queda garantizada por las hipotecas de los compradores; la SEGUNDA y TERCERA emisión quedan garantizadas por la recaudación cierta de impuestos sobre rentas de capital,
2. Los Bonos que emitiría la Unión Europea no son deudas, ni representan cargas ni por capital ni por intereses. Los Bonos del Estado, los Bonos USA o los Bonos emitidos por cualquier Nación sea a medio o largo plazo, son deudas del Estado y en sus Presupuestos deben destinar partidas de gastos como “Servicio de la deuda”
3. Cómo refugio del ahorro los Bonos de la Unión Europea ofrecerían mayores ventajas por,
a) Estabilidad. El tipo de interés es superior, fijo, sin estar sujeto a oscilaciones del mercado influenciado por los tipos de interés establecidos por los Bancos centrales. Debido a las reservas que se forman, los intereses siempre pueden estar un punto por encima del precio corriente del dinero.
b) Capitalización del ahorro. Cada año los Bonos aumentan 1,66 % de valor al existir la revalorización cierta del 50 por ciento neto, a su vencimiento. Esta circunstancia prevalece sobre cualquier otra inversión de renta fija. También influye la prima del 50 % que tendrán los Bonos al amortizarse a los 30 años, con la posibilidad de que esta prima varíe al alza, con base en los “remanentes”, masa de dinero destinada a Investigación y Desarrollo, a Programas industriales, agrícolas y de infraestructuras

Valorar la actitud de los mercados financieros hacia las sucesivas emisiones de Bonos en euros, es un tema complejo, siendo oportuno, quizás, a fin de que cada uno se haga su propia reflexión, comparar dos bloques de gran poder económico, pero de características políticas diferentes. Por un lado tenemos los Estados Unidos formando una sola Nación, una sola voluntad política, un idioma y una moneda dominantes. Por otro lado hay la Unión Europea, hasta ahora 15 Naciones, con muchos idiomas y la esperanza de que el euro se consolide como moneda única. Visto así y de forma simplista, podemos afirmar que los Estados Unidos es un bloque político compacto, con una moneda preponderante respaldada por el poderío de su economía. En cambio, la Unión Europea, también con poderío económico, se apoya en la voluntad política supeditada a las circunstancias internas de cada Nación soberana. Esta soberanía, por referéndum libre, puede modificar las relaciones con las otras Naciones, rompiendo o frenando el equilibrio y estabilidad existente en un momento puntual. Para que la Unión Europea forme un bloque político similar a los Estados Unidos, debe pasar bastante tiempo, contado por muchas generaciones. (Esa debilidad que señalo en la página Web se ha visto confirmada por las divergencias en los enfoques de la guerra de Irak primero y en el saboteo del proyecto de la Constitución Europea después, con argumentos personales, en nombre e intereses de eufemismos, avalados por sus acólitos y despreciando e ignorando olímpicamente las protestas ciudadanas, como si fuesen asquerosos traidores a la patria)
En esta situación de hecho, los Estados Unidos no tienen problemas en emitir Bonos de la Deuda, refugio del ahorro que busca seguridad en su inversión porque confía en la Nación y en su economía, seguridad para las personas y para los Estados como medio de consolidar sus reservas.. Pero existe una diferencia fundamental entre los Bonos USA y los Bonos de la Unión Europea. Los primeros no tienen una garantía real. El patrón oro de antaño sólo existe en los libros. El crédito ha substituido la materialización de las garantías. Los Bonos de la Unión Europea, por el contrario, sí tendrían una garantía real, que no seria ningún porcentaje en metales preciosos sino una garantía física, total, en forma de hipotecas garantizadas con trabajo constante, e ingresos periódicos materializados con las retenciones de impuestos sobre rentas del capital. Llegando a este punto es lícito pensar que tanto los Bonos europeos como el euro serían bienes de reserva aceptados y deseados por los mercados financieros, por los Estados y por los particulares
Europa no forma un bloque político homogéneo lo cual es un factor negativo. Tampoco podemos decir que forma un cuerpo económico único porque es la suma de conjuntos heterogéneos. La cohesión europea debe buscarse en la formación de un bloque económico singular, que no puede ser una figura general formada por la industria, la agricultura y la pesca o por productos económicos propios de áreas geográficas concretas, porque delatan las diferencias nacionales excluyentes. Ha de ser un compuesto sectorial peculiar, de nueva creación, de empuje común, en una rama de bienes de necesidad general, deseados, de larga duración, revalorizados y transmisibles.
Esta rama sectorial considero debe ser la industria de la construcción de viviendas autofinanciadas. Será un sector económico financiado con la emisión de Bonos en euros, amalgamando el vigor de 375 millones de europeos y así aprovechar una afinidad económica, consecuencia de una voluntad política, para evitar discrepancias, pensando sólo en objetivos comunes. Un proyecto para proporcionar viviendas a quienes las deseen y pagar en 30 años. De los capitales conseguidos se destinará parte predeterminada para construir las viviendas. Otra parte muy importante, lograda en el proceso de construcción por y para los Estados miembros, será de libre disposición dentro del marco acordado con vistas al progreso y al bienestar interno y general… y con COSTE CERO..
Insisto en otra diferencia, ya señalada, entre los Bonos en euros y los Bonos en dólares emitidos por los Estados Unidos. Los Bonos en euros de la Unión Europea no constituirán ninguna deuda y, por consiguiente, tampoco los intereses pagados serán ninguna carga. En cambio, los Bonos USA son deudas del Estado y los intereses constituyen una importante partida de gastos. Los Bonos europeos, tal como los diseño, siempre podrán pagar intereses con un punto superior a los tipos de mercado si se considera necesario y, además, la amortización a los 30 años será con una prima fija del 50 por ciento neto de su valor nominal, siempre susceptible de variar al alza. En estas condiciones, el euro dejará de ser una moneda con problemas especulativos provocados con cierta frecuencia por factores externos que dominan los mercados financieros, para convertirse en una moneda sólida, de reserva y de refugio, como el dólar. Y los europeos dispondremos de los medios para configurar una unidad económica indestructible, que nos protegerá de cualquier división política.

Desde luego soy consciente que todo lo que estoy escribiendo no dejan de ser lamentos en el desierto sin ningún resultado práctico. Los líderes políticos hacen caso omiso de toda sugerencia que no emane de su círculo asesor, poseedores de la única verdad, fieles guardianes del manto sagrado del jefe que les protege y alimenta. Conocedor de su idiosincrasia, no me afecta en lo más mínimo. Por tanto, seguiré insistiendo, cómo si fuese un hobby. Es posible que alguna oveja de buena fe considere que mi proyecto es bueno, es real, que sólo se necesita voluntad política, buena fe y mente despierta para comprenderlo. Un Proyecto que vincula la capacidad de movilizar recursos insospechados sin endeudamiento, para crear empleo en masa y con el empleo conseguir la estabilidad en lo personal y, por extensión, disponer de elementos suficientes para luchar contra la pobreza mediante el trabajo. Pero que vaya con cuidado no ser lapidado por hereje.
Mi admiración hacia los líderes mesiánicos, por su buena fe, se sintetiza en los siguientes versos. (Sólo versión en español)

LÍDERES DE BOMBIN Su símbolo pictórico es el unicornio de la portada del Web

Cómo gritas, despreciable líder, cómo gritas.
Abobas y aturdes a quien te escucha.
Muy bien, amánsales, cástrales,
ya que sus votos necesitas.
Promételes laureles, mil coronas,
o reinar en los infiernos.
A ti te da igual.
Son promesas que nunca cumples.
Les utilizas y les abandonas.
No puedes confesar que te dan asco,
náuseas de verlos tan sucios;
vomitarías en sus rostros
saturados de miseria y tan estúpidos.
Pero para medrar, conjuras al “coco”
y les besas dónde sea.
Después, los montas como brutos.
12/03/04

Francisco Montaner


Globalizar la vivienda con coste cero