EDITORIAL DEL AUTOR 13/12/2001
GLOBALIZACIÓN

Yo considero la “Tasa Tobin” como el intento de buscar pajaritos de colores en un túnel oscuro, de noche y con gafas negras. En estas condiciones es imposible conseguir resultados por falta de iluminación. De la misma manera la propuesta de establecer un impuesto sobre las transacciones monetarias a corto plazo para frenar la especulación, no puede ofrecer resultados positivos si previamente no existe un reglamento de ámbito internacional, aprobado por todas las naciones con el compromiso de aplicarlo sin excepciones. De lo contrario, los beneficiarios serían los paraísos fiscales. No sé qué posibilidades puedan haber para un acuerdo de tal naturaleza. Yo creo no existen.
La propuesta surgida en 1978, virtualmente cayó en olvido hasta que volvió a tomar cuerpo en la década de los 90. Durante casi un cuarto se siglo sólo ha sido una hipótesis económica a la sombra de la cual se han gestado controversias en pro y en contra, ampliando su propuesta original y facilitando la aparición de agrupaciones con el único fin de impulsar su implantación y destinar las recaudaciones a las necesidades del Tercer Mundo. Ejemplo, las agrupaciones ATTAC (.Asociación por una Tasa a las Transacciones financieras especulativas para Ayuda a los Ciudadanos), con presencia en muchos países. Así, la Tasa Tobin pretende ser un argumento económico capaz de moderar, teóricamente, el movimiento incontrolado de capitales puramente especulativos. La Tasa Tobin, también teóricamente, permitiría la recaudación de importantes recursos destinados al auxilio y desarrollo de los países pobres, es decir, una fulgurante lucha contra la pobreza. Entendida de esta manera, la Tasa Tobin deviene impotente y estéril para acudir en auxilio de la pobreza por ser una proposición de futuro y la pobreza es una cruel realidad actual, que no tiene espera porque es la causa directa de muerte de millones de seres humanos. Mientras se espera que la Tasa Tobin rinda sus frutos, la pobreza habrá hecho estragos.
La Tasa Tobin ha despertado los apetitos políticos como primer objetivo y su discurso versará sobre la recaudación del impuesto a los movimientos de capitales especulativos con el fin de ayudar a los ciudadanos. El siguiente titular de prensa es sugerente.
“Francia da luz verde a la Tasa Tobin, supeditada al acuerdo de toda la UE. Gravamen máximo del 0,1 % sobre los flujos de divisas, a partir del 2003. El Partido Socialista francés promueve esa imposición ante el doble compromiso electoral de la próxima primavera.”
Estrategia electoral al descubierto. Políticamente, la lucha contra la pobreza es una acción secundaria que puede postergarse. Utilizando la Tasa Tobin, los plazos pueden contarse por decenios. Mientras tanto los pobres, si se mueren, se pudrirán en cualquier parte. Ni constarán en las estadísticas.

Tasa Montaner versus Tasa Tobin, ¿Cuál es el significado de este reto?

Es el enfrentamiento entre dos propuestas: la primera es de ejecución inmediata, dirigida preferentemente a la UE sin necesidad de consensos previos porque es un Proyecto ejecutable por cualquier país soberano; la segunda proposición es ambigua, sin ningún proyecto estructurado, de resultados hipotéticos a medio o largo plazo. No dispone de acuerdos ni de estatutos que reglamenten las transacciones monetarias especulativas y, en consecuencia, imposible establecer cualquier tasa obligatoria sobre nada. Es pura ficción especular con la recaudación de una tasa general máxima del 0,1 per ciento.
La Tasa Montaner se basa en la productividad del trabajo aplicado a la construcción de viviendas según necesidades, sin límite, con apoyo de un novedoso sistema financiero de acumulación de recursos, sin endeudamientos, con la certeza de destinar parte de ellos a atender necesidades de países pobres. En palabras gráficas diré que la Tasa Tobin es una fantasía, una especulación de futuro que espera pellizcar parte de los beneficios conseguidos en las transacciones especulativas, mientras que la Tasa Montaner es una realidad presente cuya fuerza está en el trabajo continuado, remunerado adecuadamente, que genera beneficios y cuantiosos recursos libres que no admiten interpretaciones porque están avalados por el cálculo financiero.
La Tasa Montaner no debe tener este nombre porque no es ninguna tasa. En el Proyecto que presento en esta página Web, se generan elevados recursos destinados a distintos fines que iré comentando en varios editoriales, como serán creación masiva de puestos de trabajo, fondos de pensiones, enseñanza, protección familiar y, en especial, el Contrato de Sociedad sustituyendo el Contrato de Trabajo. El Proyecto exige destinar un mínimo del 2 al 5 por de tales recursos a los países pobres, no en forma de ayudas consumibles sino de infraestructuras, trabajo, vivienda y educación, estimulando la elevación de su nivel de vida con su propio esfuerzo..
Cuantificar en la Tasa Tobin a cuánto puede ascender el impuesto general del 0,1 por ciento sobre las transacciones financieras, a mí me recuerda el cuento de la lechera. Los promotores deben conseguir previamente un acuerdo de las dos potencias que dirigen la sociedad, con intereses propios y entrelazados, visibles e invisible: el poder político con su fructífera gama de ideas y personajes y el poder económico con la presencia voluminosa de billones de dólares en juego, de toda procedencia. Tal acuerdo sólo es una posibilidad en las tinieblas.
La Tasa Montaner no tiene estos problemas para cuantificar los recursos que puede aportar de inmediato a favor de la pobreza, porque tienen presencia física con sólo la construcción de una vivienda. En el ejemplo “Globalizar la vivienda con coste cero” demuestro que en un solo programa de construcción de 500 viviendas se consiguen casi 10.500.000 euros de reservas disponibles. El 2 por ciento de porcentaje mínimo sobre las reservas conseguidas serian 209.800 euros. Si programamos la construcción de 500.000 viviendas la participación equivaldría a 209.800.000 euros. Si el proyecto lo promociona la UE, los quince países actuales generarían una participación en las reservas de 3.147.000.000 euros. Además, hay muchos países que esperan su integración en la EU. Fuera de Europa quedan cuatro continentes con muchas naciones que tienen los mismos problemas de escasez de viviendas. Este es el aporte inmediato de la Tasa Montaner, sin mencionar la potencia financiera de los remanentes, que por sí solos pueden atender y financiar grandes proyectos de infraestructura. Todo a tiempo real.
Es necesario que los integrantes de la Comisión Europea no olviden que todos sus cargos son temporales y dediquen un tiempo a estudiar el Proyecto presentado, explicado y avalado por la matemática financiera; vean su viabilidad y lo ejecuten. Los medios de comunicación deben ser decisivos para empujar el carro de la apatía oficial y con sus plumas destacar la perversidad consciente que representa no acudir a atender las necesidades de los países pobres y saciar el hambre de la infancia abandonada, cuando se ofrecen los medios de conseguirlo sin exigir a nadie que haga un esfuerzo económico, porque los recursos están ahí, esperando.

Creo que la Tasa Montaner opaca la Tasa Tobin, por K.O. absoluto.

Francisco Montaner


Globalizar la vivienda con coste cero