EDITORIAL DEL AUTOR 10/03/2002
LOS CUATRO PILARES DE LA TERCERA VÍA

UNO - DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

Véase en el Editorial “Doctrina Social de la Iglesia” la secuencia de las Encíclicas de los Papas en favor del Contrato de Sociedad, desde la Rerum Novarum en 1891 del Papa León XIII hasta la Laborem excensens de 1981 del Papa Juan Pablo II.

Con la frase “ los hombres sabiendo que trabajan en lo suyo, ponen mayor esmero y entusiasmo ” el Papa León XIII abre el largo camino de revisión de las relaciones obrero-patronales dónde la situación de los obreros en la época puede deducirse de lo que dice el Papa::

“el tiempo fue insensiblemente entregando a los obreros, aislados e indefensos, a la inhumanidad de los empresarios y a la desenfrenada codicia de los competidores”.

Trabajar en lo que es suyo, gran concepto relacionado con el derecho inviolable de propiedad. Se piden nuevas leyes orientadas al acceso de los obreros a la propiedad, pero no a cualquier propiedad, porque la idea de que los obreros tengan algo en propiedad está íntimamente relacionada a que al trabajar en lo que es suyo ponen mayor esmero y entusiasmo. Los Papas abogan para que los trabajadores tengan acceso a los medios de producción, que se conviertan en copropietarios de los mismos y de este modo cobre más sentido que trabajo y capital se complementan, hasta el punto de no poder subsistir el uno sin el otro. Es una visión de futuro de dónde puede y debe surgir un nuevo ordenamiento económico siendo los beneficiarios, a partes iguales, el trabajo y el capital.

Las relaciones obrero-patronales han experimentado cambios sustanciales en el transcurso del siglo XX aunque limitados a consolidar importantes derechos en jornada de trabajo, salarios, seguros sociales y protección de accidentes. Todas las reformas amplían los derechos de los trabajadores pero estos derechos han llegado a un techo difícil de superar. Sólo incorporando el Contrato de Sociedad los asalariados conseguirán revalorizar su trabajo.

La Doctrina Social de la Iglesia, inspiradora del Contrato de Sociedad a favor de los trabajadores, es el pilar principal.

DOS - ORGANIZACIÓN

Capital y Trabajo en plan de igualdad

La asociación entre el capital y el trabajo debe ser paritaria. Es una nueva forma de entender las relaciones obrero- patronales, que requiere la unidad de intereses y no la confrontación de clases. Esta confrontación, basada en la idea de pedir el máximo y dar el mínimo, es sustituida por el reparto de los beneficios a partes iguales. La responsabilidad de obreros y empresarios eliminarán los problemas laborales. Los trabajadores ya no ejecutarán un trabajo por cuenta ajena sino por cuenta propia, y los empresarios no estarán pagando un trabajo asalariado sino un elemento normal del costo. La empresa debe funcionar como una comunidad de objetivos, con previsiones iniciales que comprendan: metas a conseguir, costos de estas metas y rentabilidad como resultado final.

Estas previsiones de administración y dirección empresarial, son normas comunes en los organigramas de las empresas actuales, pero con una diferencia fundamental: en las economías capitalistas, los beneficios que se obtienen del cumplimiento de los programas de trabajo, son plusvalías en provecho exclusivo del capital; el trabajo no participa de las plusvalías que se consigan y los trabajadores sólo pueden aspirar al prestigio personal para escalar puestos más remunerados.

En LA TERCERA VÍA, los beneficios plus derivados de la buena planificación y ejecución de las metas fijadas, se reparten al cincuenta por ciento entre el capital y el trabajo. La planificación deja de ser función exclusiva de los empresarios al compartir la empresa con los trabajadores.

Cuando digo que los costos salariales son predeterminados, no hay que interpretarlo en el sentido de que al ser los trabajadores socios reales deben cobrar un salario mínimo ya que el resto lo cobrarán como dividendo. Pensar así es improcedente, pues los sueldos y salarios estarán determinados en función de los parámetros externos que correspondan al sector. La mentalidad de trabajar el mínimo y cobrar el máximo, o de estar pendiente de cuales serán las peticiones obreras para escudriñar donde pueden recortarse, queda excluida en la nueva modalidad de trabajo

Los trabajadores deben actuar en bloque. Esta nueva forma de relación laboral debe ser homogénea, no admitiendo diferenciaciones que desvirtuarían el sistema. Es una nueva forma de trabajo y, por consiguiente, no se permite que parte de los trabajadores estén incluidos en ella y otros no. No se trata de adherirse a un sistema, sino de integrarse a un trabajo que se ejecuta bajo ese sistema. Los trabajadores buscarán la productividad en interés propio; cuando se les exija cumplir un programa de producción anual. Saben que, al cumplirlo, conseguirán revisión salarial y la empresa tendrá mayores beneficios, cuya parte proporcional les corresponderá. Su recompensa no será un plus concedido por el empresario, sino el cobro de su dividendo consecuencia de su participación en el negocio.

Cuando en el Contrato de Sociedad digo que los trabajadores deben ser propietarios del 50 por ciento del capital de la empresa, sólo hay una forma de entenderlo si queremos que la promoción de los trabajadores sea real; no se pueden fijar sus participaciones en la empresa con títulos nominativos y, por tanto, con sus nombres y apellidos, sino que su participación debe ser de forma abstracta Los trabajadores serán propietarios del 50 por ciento de sus empresas en forma de propiedad pro-indivisa, en régimen de comunidad de bienes y, por consiguiente, cada uno de ellos propietario de una cuota de participación en lugar de un número concreto de porciones. Estas cuotas son intransferibles y sólo variarán en función de las altas y bajas que se produzcan en las nóminas. (Se verán los detalles en Formas de participación)

Elevar la productividad es exigir mayores esfuerzos, que no se conseguirán si no van acompañados de compensaciones. Los trabajadores aceptan su responsabilidad frente a los problemas que les incumben directamente. Si sólo están sujetos a un contrato laboral, se limitan a cumplir su horario de trabajo. No les hables de metas a conseguir sin darles contrapartidas en premios u otros incentivos.

El único dispositivo que hará prosperar la economía será el que promueva mayor producción logrando estabilizar y bajar los precios de los productos fabricados.. Para aumentar la producción se necesitan incentivos humanos en forma de mayores ingresos para la clase trabajadora, haciéndola participar en los resultados de las empresas en calidad de copropietarios. Esta será la manera de programar la productividad y conseguir una rentabilidad creciente.

Es condición invariable que todos los trabajadores sean copartícipes de la empresa. para lograr la efectividad del sistema. Partimos del principio de que el esfuerzo que hagan los trabajadores sólo será por interés propio, no por abnegación hacia la empresa ajena. Si se permitiesen un conjunto de trabajadores al margen del sistema, se convertirían en una cesta de manzanas de la discordia, con fuerza suficiente para convertir en baldía la mejor voluntad. Al ser todos los trabajadores los que integran la fuerza innovadora que se pone en marcha, automáticamente aparece la autodisciplina, el autocontrol y el cumplimiento en el trabajo como consecuencia de la contraposición de intereses.

Las ausencias laborales quedan reducidas a índices insignificantes, controladas por el Comité de disciplina en el trabajo, órgano de los socios trabajadores.

TRES- FINANCIACIÓN

No es suficiente pretender transformar la relación laboral implantando el Contrato de Sociedad. Antes debemos explicar, sin ninguna duda, cómo conseguir el dinero necesario para que los trabajadores puedan pagar el cincuenta por ciento del capital de las distintas empresas mixtas capital - trabajo que se pueden formar. Aquí el lector debe trasladarse forzosamente a la página “globalizarlavivienda” y comprobar los resultados conseguidos con un programa de construcción de 500.000 viviendas .y fijarse en el volumen de reservas “ordinarias” “financieras” y “remanentes.“ que se originan en cada fase de construcción. Parte de ellas están destinadas a formalizar el Contrato de Sociedad.

CUATRO - DESTINO DE LAS RESERVAS

No pueden haber dudas de que la sustitución del Contrato de Trabajo por el Contrato de Sociedad es un proceso largo porque requiere, primero, aceptar la. idea; segundo, la organización productiva hoy en manos de pequeñas, medianas y grandes empresas, está en fase de concentraciones de todo tipo, determinando que tanto la producción como la distribución de bienes y servicios tienden a rompe el organigrama actual. Por otro lado la inversión de los remanentes que aparecen en el proceso productivo de “globalizarlavivienda”, disponibles desde el primer momento, necesariamente están destinados a la creación de complejos industriales cuyas actividades económicas anexas serán administradas por grandes compañías. La conclusión es que el cambio de tipo de contrato laboral se hará paulatinamente, pero sin descanso ni descartar ninguna posibilidad.

Las fuentes directas de financiamiento del Contrato de Sociedad son las reservas que se forman en cada emisión de Bonos, unas como consecuencia de la ejecución normal de los Programas de construcción de viviendas y otras, mucha más importantes, derivadas de operaciones financieras vinculadas al sistema. Ambas están extensamente explicadas en “globalizarlavivienda “

Definidas las reservas, serán los Estados que las administrarán observando tres prioridades. 1. La financiación del Contrato de Sociedad; 2. Consolidar los fondos de pensiones; 3. Las ayudas al Tercer Mundo que es de obligado cumplimiento, materializadas en creación de empleo, infraestructuras, sanidad y educación . Sistema válido para cualquier país de cualquier continente..

Mi TERCERA VIA, CON SU CAPACIDAD DE GENERAR RECURSOS PUEDE SER EL INSTRUMENTO IDÓNEO PARA CONSEGUIR UN MUNDO MÁS SOLIDARIO.

Próximo Editorial 30 de Marzo de 2002

CONTRATO DE SOCIEDAD (1)
Acceso de los trabajadores a la copropiedad de los medios de producción.

Francisco Montaner


Globalizar la vivienda con coste cero