EDITORIAL DEL AUTOR 08/09/2004
SÍ !, a la Constitución Europea

Informe Montaner

Desafíos para la Europa de los 25

La ampliación de la Unión europea simboliza la voluntad política de 25 países soberanos que buscan un destino económico común. Nada más. En ningún caso podemos hablar de la unidad de 25 Naciones. Simplemente se está manejando la unión de intereses económicos, con distintos niveles de riqueza, para lograr un desarrollo colectivo supeditado a las circunstancias internas de cada Nación soberana. Soberanía política capaz de desequilibrar la armonía del conjunto debido a circunstancias internas de cada país. La aprobación de la Constitución Europea ha exigido arduas negociaciones encaminadas a conseguir cuotas de poder, logro que no aporta ningún beneficio directo al ciudadano de a pié. Es el primer paso, frágil en sí mismo porque falta la ratificación supeditada a intereses políticos, y a la escasa participación ciudadana, pidiéndosele refrendar un texto constitucional que nadie le ha explicado.

La única afinidad política que tienen los 25 Estados de la UE es su organización democrática. No es mucho, pero es el punto de partida para la negociación dentro la diversidad. Hoy la atención se centra en los presupuestos comunitarios y cómo se distribuirán los fondos de cohesión, fijando ayudas y beneficiarios. Necesidades y expectativas chocarán con las disponibilidades limitadas, lo que sugiere que la futura unidad política debe iniciarse desarrollando un nuevo poder económico colectivo, coherente y cohesionado, en el que cada uno de los 25 países contribuya en forma real y proporcional a su capacidad de participación. Ese bloque económico singular debe apoyarse en un compuesto sectorial permanente, en una rama de bienes de necesidad general, deseados, de larga duración, segura revalorización y transferibles.

Considero que la única rama sectorial válida para iniciar la unidad económica de la Europa de los 25, basada en el interés colectivo, es la construcción de viviendas autofinanciadas, en un proyecto innovador que se convierte en motor de creación de empleo directo e indirecto, generando, a su vez, cuantiosos recursos para inversiones selectivas, sin endeudamientos de ninguna clase.

Urge ofrecer a los ciudadanos europeos un programa económico común a los 25 países para estimular su interés y frenar su inhibición. El Proyecto que indico es idóneo a tales fines, dotando a la comunidad europea de una filosofía unitaria basada en perspectivas individuales de carácter económico y no en vagas posibilidades de orden político.

Este Proyecto no es ninguna improvisación. En 1984 lo describí en mi libro “La Tercera Vía. Acceso de los Trabajadores a la Propiedad de las Empresas” con dos propuestas estrella: una, transformar gradualmente el Contrato de Trabajo en Contrato de Sociedad, dónde capital y trabajo colaboran al 50 % en participación y resultados, como forma de relación laboral para el siglo XXI; en la segunda propuesta detallo cómo financiar la participación de los trabajadores con recursos generados en la construcción de viviendas, certificando, así, sus derechos en la Empresa.

En España, desde 1984, los Gobiernos de turno han deformado el concepto de Contrato de Sociedad, ignorándolo e impulsando las Pymes, incapaces de comprender la autofinanciación de viviendas, a diferencia de Bancos y Cajas de Ahorro que sí utilizan, inteligentemente y con éxito, la autofinanciación hipotecaria y crediticia.

La autofinanciación como instrumento de expansión económica

La UE necesita fuentes de financiación permanentes porque las actuales son insuficientes. Deben buscarse vías complementarias para incrementar las disponibilidades y ejecutar Proyectos que consoliden el Estado del Bienestar. De no hacerlo ¿de dónde saldrán los recursos si la Comisión europea deberá disminuir las ayudas a varios de los 15 países para atender parcialmente las necesidades de los 10 recién incorporados?

La respuesta en la autofinanciación sin endeudamiento, que permite construir las viviendas necesarias con coste cero.
La autofinanciación centra el problema en producir y disponer de dinero, mucho dinero para inversiones y conseguir, en primer término, el pleno empleo. Dinero que no represente ningún gravamen para la sociedad, sea directo o indirecto. Dinero procedente de un proyecto económico válido para un solo país o global para los 25 países comunitarios, aplicando eficacia y rigor a través de sus organizaciones territoriales.

Los fines son crear riqueza distributiva para el conjunto a partir de una propuesta de contenido económico, sin cargas políticas, en la que el Estado, con la colaboración empresarial, ejecuta un proyecto de viviendas como fuente de dinero, parcialmente ingresado en las arcas públicas de los ámbitos dónde se construya.

La construcción de viviendas autofinanciadas no es una utopía. Planteamientos, ejecución y resultados están ampliamente explicados con detalles en “Contenido” de esta página Web.
Las secuencias de la autofinanciación, son: a) Censo de compradores para saber cuántas viviendas se van a construir. b) Cálculo de los ingresos trimestrales por ventas. c) Emisión de Bonos hipotecarios cuya amortización trimestral coincida con los cobros a los beneficiarios de las viviendas. d) Con el valor nominal de los Bonos emitidos, construimos. e) Queda un margen operativo entre el coste pagado y el precio de venta de las viviendas, que denomino reservas ordinarias.

Coordinando las obligaciones activas y pasivas, la financiación queda resuelta sin riesgos pero, además, la primera emisión de Bonos abre el camino para emisiones sucesivas que son ingresos netos, sin endeudamientos y libres para invertir, formando las reservas financieras y los remanentes.
La viabilidad de dicha autofinanciación la sanciona un titular de La Vanguardia de Barcelona del 24 mayo 2004. “Bancos y Cajas inundan el mercado financiero europeo de cédulas hipotecarias para financiar el boom inmobiliario” Son títulos al 3,5 % a 7 años, habiéndose puesto en circulación más de 6.000 millones de euros en títulos hipotecarios durante el primer trimestre. Son hipotecas autofinanciadas.

Cajas y Bancos coinciden con la secuencia descrita para la construcción de viviendas. El diferencial a su favor entre cuentas activas y pasivas, equivale a las reservas ordinarias, pero son conscientes que les están vedadas las reservas financieras, diseñadas para exclusiva potestad del Estado, al vincularlas con futuros impuestos atípicos, generados sin interrupción, que permiten utilizar, hoy, recursos sin endeudamientos.

Los ingresos de la autofinanciación destinados a inversiones, permiten una fiscalidad baja compensada con la productividad y crecimiento, que a su vez apuntan al pleno empleo. Para los ciudadanos, productividad, crecimiento y pleno empleo, representan trabajo – vivienda – producción – consumo – ahorro. Para el Estado significa reforzar la recaudación fiscal por aumentos de las bases impositivas y no por elevar tarifas. El pleno empleo permitirá a la Seguridad Social basar las jubilaciones en el cálculo actuarial, con la formación de reservas técnicas garantizando las pensiones.

El potencial económico de la autofinanciación está detallado en esta página ejecutando un simple programa de construcción de 500 viviendas. A ella remito para verificar el proceso y la veracidad de los resultados. Aquí sólo utilizaré cifras globales.

Viviendas: 500 de 100 m2, a 1.200 euros m2 de promedio, cuota inicial 15%, hipoteca a 30 años al 6,75 %, pago mensual 663 euros, precio m2 de construcción 1.056 euros (88% precio de venta)

Bonos hipotecarios al 7%, a 30 años, amortización final con prima del 30% que equivale al 7% anual fijo más el 1% anual acumulable a pagar a los 30 años.

Todas estos componentes del sistema son proporcionales entre sí. Variando cualquier de ellos, sólo los resultados serán cuantativamente distintos.

Razones de las hipotecas al 6,75 % y los Bonos al 7%

El 6,75. es invariable. Incluye intereses, seguro de vida liberando la hipoteca por defunción del titular y opciones a miembros de la unidad familiar menores de 30 años, para emanciparse y contratar piso de 70 m2, alquiler máximo de 450 euros mensual y escritura de propiedad a los 20 años.

Los Bonos emitidos al 7 % son únicos e insuperables.

Amortizables a los 30 años con prima. Intereses trimestrales. La rentabilidad garantiza su suscripción con ahorros de los ciudadanos de la UE depositados en Bancos y Cajas, retribuidos con escasos intereses. También los ahorros acumulados en los denominados Fondos de inversión, muchos con rendimiento negativo. En conjunto suman muchos billones de euros.

El proceso de la autofinanciación es el siguiente:

Las 500 viviendas aportan tres fuentes de recursos libres: reservas ordinarias, reservas financieras y remanentes.
Reservas ordinarias. Por la venta de los 500 pisos, durante 30 años ingresarán 994.072 euros trimestrales por hipotecas, cantidad que destinaremos como cuota de amortización de la PRIMERA emisión de Bonos al 7 %, a 30 años, por un nominal de 49.720.596 euros. Los costos de construcción de las 500 viviendas son de 45.000.000 de euros, por tanto, quedan 4.720.596 euros como reservas ordinarias, destinadas preferentemente a coberturas sanitarias y educación.
Reservas financieras. Siendo los Bonos con amortización final, permanecen constantes la cuota de amortización, los intereses trimestrales (en España el IRPF que grava los intereses es el 15 %. Para la UE he supuesto un 12% de promedio). También permanece constante la diferencia entre la cuota de amortización y los intereses, porción que correspondería a la amortización del capital, que llamo remanentes. (En la Web puede seguirse paso a paso el origen de todas las cifras que cito.)
Concretando tenemos: emisión de Bonos 49.720.596. Cuota de amortización trimestral 994.072, correspondiendo 870.110 a intereses y 123.962 a remanentes. 15% de IRPF retenido, 130.516. Las retenciones son ingresos fiscales atípicos y autónomos, autogenerados por la construcción de 500 viviendas y deben excluirse de los presupuestos. Al no gravarlos ninguna obligación, podemos destinarlos como cuota de amortización trimestral de una SEGUNDA emisión de Bonos con valor nominal de 6.528.055 euros, que constituye el primer término de las reservas financieras.

En euros: Nominal de la SEGUNDA emisión 6.528.055. Cuota de amortización trimestral 130.516. Intereses trimestre 114.241. Retención IRPF 15%, 17.136. Remanentes 16.275.

Por el mismo proceso conseguimos una TERCERA emisión cuyas cifras serían, Bonos emitidos 857.092, segundo término de las reservas financieras. Amortización trimestral 17.136. Intereses trimestre 14.999. Retención IRPF 15% 2.250, remanentes 2.137.

RESUMEN. 500 viviendas de 100 m2, amortización FINAL en 30 años. En euros
PRIMERA emisión de BONOS. 49.720.596
Costo de construcción 45.000.000
Reservas ordinarias >>>> 4.720.596
SEGUNDA emisión 6.528.055
TERCERA emisión 857.092:
Reservas financieras >>>> 7.385.147
Reservas totales. Programa de 500 viviendas 12.105.743 Euros
Con un Programa de 50.000 viviendas por cada país de la UE, se construirían 1.250.000 viviendas para una población cercana a los 400 millones, habiendo generado más de 30.000.000.000 de euros en reservas

La tercera fuente de generación de fondos son los remanentes, resumidos así:

Nominal Amortización Intereses Remanentes
Euros Bonos trimestral
Primera emisión 49.720.596 994.072 870.110 123.962
Segunda emisión 6.528.055 130.516 114.241 16.275
Tercera emisión 857.092 17.136 14.999 2.137
Totales 57.105.743 1.141.724 999.350 142.374

La última columna indica disponer de 142.374 euros trimestrales durante 30 años para invertir, y en el supuesto de 50.000 viviendas por país, los remanentes serían de 355.935.000 euros trimestrales.

Existe una cuarta fuente de recursos libres que eclipsa las tres anteriores. Es inútil citarla mientas no se ponga en marcha este Proyecto.

Lo que podría ser y lo que será o cara y cruz de un Proyecto.

De antemano sé cuál es el destino de este proyecto en manos de políticos con mentes cerradas e impermeables.

Lo que propongo en el Proyecto es lo que podría ser. Lo que será ya lo reflejo en La Tercera Vía de 1984, cuando escribo:
“ Es posible - mejor diría probable - que ni el Estado por medio de sus gobernantes, ni los empresarios, hagan el menor caso de mis sugerencias y dejen las cosas como están; pero esto no significa que la idea se pierda en el vacío.”

Efectivamente, mi Tercera Vía sigue viva y es la esperanza de los trabajadores en el siglo XXI, a diferencia de la posterior tercera vía de Blair y Giddens, que ahí está, oxidada y perdida en el tiempo por estar desprovista de actuaciones concretas en beneficio colectivo; o el reciente invento del conferenciante español con el tema “la socialdemocracia ante los retos del siglo XXI”, anunciando una tercera vía etérea entre el neoliberalismo y la socialdemocracia clásica, que no sugiere nada pero que la define con la ambigua afirmación de que “el socialismo moderno tiene que implicar e impulsar empresas socialmente sostenibles” sin explicar ni cómo, ni cuándo, ni los medios para conseguirlo. Desde hace 20 años, mi Tercera Vía describe esos conceptos en el Contrato de Sociedad, con todas sus variantes, detalles y forma de financiarlo, que repito en la edición de 1999 y también en esta página Web con tres editoriales, todo a disposición de quién se conecte porque conceptúo este Proyecto como un bien común, pero sin distorsiones.

Los trabajadores disponen de todo un siglo para vencer la abulia política y lograr un sistema de producción solidario entre el trabajo y el capital, consiguiendo una participación directa en los beneficios del crecimiento económico. Asimismo, será la validación de las palabras del Papa León XIII en su encíclica Rerum Novarum de 1891, al afirmar: “Los hombres, sabiendo que trabajan en lo suyo, ponen mayor esmero y entusiasmo”

De la encíclica Rerum Novarum queda, como asignatura pendiente, el deseo de los Papas de que los obreros tengan algo más que un salario por su trabajo, cuándo en sus encíclicas se refieren a los derechos de los trabajadores. Ahora podemos disponer de los medios para lograrlo en paz social, y margen suficiente para luchar contra la pobreza, el hambre y enfermedades en vastos espacios globales.

Comentario un tanto desconcertante

El Gobierno español, supongo a propuesta del Ministerio de la Vivienda, aprobó dar 6.000 euros al propietario que reforme un piso para alquilar. En España se estima la existencia de un parque de viviendas desocupadas de 7 millones de pisos vacíos. Sólo que el 1% de propietarios acepten la oferta, serán 70.000 opciones a cobrar 6.000 euros, o sea, un pago de 420 millones de euros a fondo perdido. Las cuentas no cuadran al comparar ese pago con los 12 millones de reservas que quedan, después de haber construido 500 viviendas sin invertir 1 euro. No tiene ningún sentido. Sr. Presidente: es bueno cambiar el talante, pero es mejor elegir el talento.

Este proyecto debería estar en conocimiento de las altas esferas de la Comisión Europea y diputados del Parlamento Europea, conforme a los certificados de correos que conservo. No pueden negarlo, no tienen excusas para ignorarlo, y menos justificarse por no aprovechar recursos para atender, entre otros, el pleno empleo, el problema habitacional, el déficit sanitario, asegurar la continuidad del Estado del Bienestar en toda la UE e invertir en I+D.

Falta voluntad política, audacia financiera y visión de futuro económico. En consecuencia, sigue teniendo vigencia lo que escribí en la citada Tercera Vía de 1984 pág. 222. “Los gobernantes que pudiendo conseguir un progreso social aplicando nuevas ideas, que a priori se ve son beneficiosas, no las admiten por orgullo o por el prurito de que son ideas y proyectos presentados por extraños, o porque no figuran en sus programas ni han sido propuestos por el partido que representan, son responsables, ni que sea sólo ante su conciencia, de ser unos solemnes mentecatos.”

Si este informe no tiene eco, es que vivimos en una comunidad de autistas políticos.

Recomiendo imprimir y estudiar el editorial de esta página Web“La emancipación de los Sindicatos. Ha llegado la hora del protagonismo sindical. Creación del Partido de los Trabajadores” que figura en español, francés, inglés y alemán, abogando para que el Contrato de Sociedad sea la bandera que presida la relación laboral en el siglo XXI. Será posible unificando el voto de los trabajadores en objetivos económicos, con liderazgos liberados de las discusiones bizantinas de la política tradicional, anclados en conceptos obsoletos y caducados.
Con este Proyecto se minimizarían los riesgos de los referendos
Septiembre de 2004
Francisco Montaner Farré
fmontaner15@hotmail.com



Francisco Montaner


Globalizar la vivienda con coste cero