EDITORIAL DEL AUTOR 16/01/2002
S.O.S. ARGENTINA. Emergencia

Las ideas de “globalizarlavivienda” “coste cero” “reservas ordinarias” “reservas financieras” y “remanentes” contenidas en el Proyecto que presento en esta página, no son genialidades sino aplicación de la experiencia, la observación y la pura aritmética, a fines concretos. La combinación de estos tres elemento generan inmensos recursos, conseguidos sin deudas ni vaciar ningún bolsillo. Recursos destinados a promover empleo, proporcionar vivienda, educación y ayudas reales a los sectores menos favorecidos de la sociedad, en cualquier país, de cualquier continente.

La crisis Argentina me brinda la oportunidad de explicar mi Web a los ciudadanos, con detalles de lo que debería hacerse en el aspecto económico para salir del marasmo en que está sumergido el país y atender las urgencias de las necesidades familiares. Que se sigan o no mis recomendaciones escapa a mi competencia.
Globalizar la vivienda equivale a proponer la construcción de las viviendas necesarias dónde hagan falta. Si este enunciado es verdad, estamos en vías de crear empleo masivo en la construcción y también empleo indirecto en todas las industrias que suplen los insumos necesarios. Resultado: arranca el motor de la reactivación económica.

¿Dónde y cómo conseguir los recursos necesarios para financiar el Proyecto? La respuesta que doy es simple: acudir a la autofinanciación, sin necesidad de endeudamientos ni ayudas del FMI.
La autofinanciación se logra en base a las realidades siguientes:

Existe un enorme volumen de capitales internos formados por el ahorro potencial que los trabajadores argentinos en pleno empleo pueden aportar en los próximos 30 años. Estos ahorros se irán materializando al mismo tiempo que se devenguen los salarios y, por consiguiente, sirven como garantía de las obligaciones que se acepten hoy por compra de una vivienda financiada a largo plazo. Los bienes que se adquieran tienen existencia real y disfrute inmediato por los usuarios, que destinarán periódicamente parte de su salario al pago de las cuotas que vayan venciendo de las obligaciones comprometidas.

Este potencial de pago periódico respaldado con el trabajo futuro, podemos vincularlo con la amortización de capitales conseguidos mediante la emisión de Bonos. El volumen de la emisión está supeditado al ahorro representado por trabajo futuro, calculando que el valor de éste como medio de pago, cubrirá el importe de la cuota de amortización trimestral de los Bonos, es decir, hoy emitimos Bonos que amortizaremos en 30 años con pagos trimestrales de igual cuantía que los pagos de los compradores de las viviendas. Es una operación financiera de doble matiz: emitimos y vendemos Bonos que cobramos al contado y el valor líquido conseguido lo invertimos en la construcción de viviendas que vendemos a crédito. Pagaremos nuestras obligaciones con los cobros trimestrales a los compradores de las viviendas. Las cantidades coinciden, la época de cobros y pagos también, durante 30 años. Sólo debemos coordinar la emisión de los Bonos, la construcción y la venta de las viviendas, cobro a los compradores y pago de las amortizaciones periódicas de los Bonos emitidos. De esta forma estamos utilizando el potencial de trabajo futuro, que acumulamos con la constante construcción de viviendas, para conseguir capitales iniciales que permitan impulsar el trabajo inmediato y atacar el desempleo.

Establecida esta igualdad, Argentina puede construir las viviendas necesarias con COSTE CERO, crear empleo y reactivar la economía. Sólo debe estructurar un censo, sin restricciones, de todos los ciudadanos que deseen adquirir una vivienda de las que se van a construir, cuyas características, como referencia inicial, serán: área 100 m2. Cuota inicial máxima 15%. Plazo para pagar 30 años. Intereses hipotecarios fijos, menores del 7% incluyendo seguro de vida y determinadas ayudas familiares. Como garantía de cumplimiento al inscribirse en el censo, un mínimo depósito bancario a cuenta de la cuota inicial.

A parte del autofinanciamiento, en esta fase de la construcción se obtienen ingresos netos, disponibles, las llamadas “reservas ordinarias”, que pueden calcularse alrededor del 10,5 por ciento del costo de construcción. (Ver la página Web)

Para ponderar cifras que hagan meditar o al menos que contribuyan a que las Embajadas, los medios de comunicación y el Presidente argentinos presten atención a mi Proyecto, remito la lectura a la página Web donde se verá que de haber recibido 500.000 solicitudes para adquirir una vivienda, se podrían disponer de ingresos calculados en 55.490 millones de euros por las emisiones de Bonos garantizados. De ellos se destinarían 45.000 millones de euros para la construcción de las viviendas y los restantes 10.490 millones de euros serían de libre disposición, quedando, además, otros 553.400.000 de euros anuales durante 30 años destinados a Investigación y Desarrollo.

Es posible que surjan voces que arremetan contra el Proyecto tildándolo de utopía por la imposibilidad, dirán, de movilizar Bonos por tantos miles de millones de euros. Les emplazo, tablas financieras en mano, a que rechacen mis conclusiones. Les enseñaré cómo, dónde y por qué pueden absorberse cuántas emisiones de Bonos se pongan en circulación, indicándoles, si cabe, otras fuentes reservadas de generación de recursos.
Y recuérdese que sólo se han programado la construcción de 500.000 viviendas.


Recursos extraordinarios en “reservas financieras” y “remanentes”

De la misma forma que he mostrado cómo construir viviendas con COSTE CERO, ahora voy a aplicar la ingeniería fiscal para conseguir ingentes recursos de libre disposición, sin ninguna clase de endeudamiento ni gravámenes a la sociedad.

Para financiar las viviendas se ha recurrido al potencial de pago que representan los salarios en un espacio de 30 años. Para poder disponer, hoy, de esos recursos conseguidos por ingeniería fiscal, voy a esquematizar cómo se consiguen.

a) Se han individualizado 500.000 viviendas.
b) Cada trimestre recibimos el cobro de las hipotecas.
c) También, trimestralmente, los cobros recibidos sirven para pagar la cuota de amortización de la primera emisión de Bonos.
d) La cuota de amortización consta de dos partes: los intereses sobre saldos deudores y una porción como devolución del préstamo hipotecario.
e) Los intereses quedan sujetos a retenciones por impuesto sobre rentas del capital.
f) Las retenciones corresponden a impuestos autogenerados, sin costos ni inversiones.
g) Las retenciones recaudadas no se computan en los Presupuestos como recursos ordinarios, que no lo son, sino que los destinamos para amortizar una segunda emisión de Bonos.
h) Por el mismo proceso dispondremos de una tercera emisión de Bonos. Serán tres emisiones: la primera destinada a sufragar los costos de construcción; la segunda y tercera emisiones son recursos netos, conseguidos sin inversiones y sin deudas.
i) Si adoptamos la amortización final de los Bonos, con derecho a prima del 50 por ciento del valor nominal, aparecen los “remanentes” trimestrales cuyas capitalizaciones forman la base de la financiación autónoma de grandes proyectos. (Ver los detalles en la página Web)

Resumiendo: la ingeniería fiscal a que he hecho referencia no es otra cosa que utilizar hoy, los impuestos que se devengarán en los próximos 30 años con origen en el sistema de construcción de viviendas autofinanciadas, es decir, con COSTE CERO. No es una lotería sino el resultado de la administración del trabajo productivo.

Como opinión personal añadiré que no seria justo que por principios políticos o partidistas, se desconozca este Proyecto y se prive al pueblo argentino de los medios de liberación económica que propongo, basados en el trabajo permanente, fuente para la realización del ser humano.

Este documento lo envío a Embajadas y Consulados argentinos en Europa con el fin que lo transmitan al Excmo. Presidente de Argentina, Sr. Eduardo Duhalde, antes de integrarlo como editorial en mi página Web, en los distintos idiomas en que figura. También lo he dirigido a las Naciones Unidas respondiendo a la invitación genérica a presentar sugerencias para la convocatoria de la Conferencia mundial, a nivel de Jefes de Estado y de gobierno, a celebrarse en Marzo de 2002 en la ciudad de Monterrey, México, para abordar por vez primera el financiamiento del desarrollo mundial. Mis sugerencias son concretas:
1. Construcción de viviendas con COSTE CERO.
2. Disponer, ahora, de impuestos autogenerados, por miles de millones, que se devengarán en el transcursos de los próximos 30 años.

**** Por mucho que se expriman los sesos los participantes en la conferencia de Monterrey, jamás podrán introducir propuestas de financiamiento que aporten las soluciones inmediatas que presento en mi Proyecto. Aportarán brillantes discursos, buenas intenciones, una patética llamada a la solidaridad entre los países y las buenas disposiciones de las naciones ricas hacia los tercermundistas. Después se ahondarán más y más las diferencias entre los países pobres y los países ricos, y los desarrapados seguirán su ignorado destino. También es probable se señale fecha para una nueva conferencia para seguir buscando soluciones para la financiación del desarrollo de los países pobres.****

**** Si las cosas resultan así ¿a quiénes deberíamos exigir responsabilidades por no secundar un Proyecto que soluciona el financiamiento al desarrollo? ¿Nadie es capaz de abanderar tal Proyecto? Argentina, ¿no será consciente de la situación de emergencia en que se encuentra?****

Ver TODOS los editoriales al final de CONTENIDO, en la primera página.

Francisco Montaner


Globalizar la vivienda con coste cero